
verso:
de calipso me acosté,
furia dentro en sabanal
sentimiento adicional
que muy bien lo acepté.
que la risa se aletarga,
que mis dedos van rozando,
pues a quien voy abrazando,
y que palabra mas amarga.
y comienza se retuerce,
convulsiona, se oscurece,
grita dentro de un susurro,
y golpea a quien recurro.
cuando el sol desaparece,
cuando el viento escasea,
cuando grande se pasea,
se da cuenta que carece.
coro:
mas tarde el escepticismo,
pues quien canta no da en ritmo,
barrendero de altamar,
ninfa alguna a quien cantar.
acariciarla es una hazaña,
encontrarla un acertijo,
no es nadie a quien dirijo,
mi cancion no es de cabaña.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada